Ford presentó por primera vez el nuevo Puma Titanium X, adelantándose a su debut al público en el Salón del Automóvil Fráncfort, que se celebrará la próxima semana en Alemania.
El nuevo Puma Titanium X es el primer modelo de Ford que cuenta con fundas de asiento intercambiables y lavables que ayudarán a los clientes a mantener la sensación de interior de primera categoría como nuevo; así como que es el primero en su segmento que ofrece asientos con masaje lumbar para una comodidad máxima en movimiento.
Entre las novedosas tecnologías incluidas de serie en este modelo se pueden encontrar la recarga inalámbrica para smartphones, portón trasero con apertura manos libres, y sistema de sonido Bang & Olufsen.
El interior cuenta con volante con efecto cuero, y apliques imitando madera alrededor del panel de instrumentos y la consola central, así como inserciones de tejidos actuales en los interiores de las puertas.
Otras de las características estándar de confort y comodidad que también incluidas son el control de temperatura electrónico automático de doble zona, el limpiaparabrisas con sensor de lluvia y los sensores de estacionamiento traseros.
Los conductores del Puma estarán entre los primeros en disfrutar de la sofisticada arquitectura mild hybrid de Ford, diseñada con el fin de mejorar la eficiencia del combustible.
La técnica EcoBoost Hybrid optimiza el motor de gasolina 1.0 EcoBoost con un arrancador/generador por correa integrado (BISG, en sus siglas en inglés) de 11,5 kW. Este sistema permite la recuperación y el almacenamiento de la energía que normalmente se pierde durante las frenadas y deceleraciones; con ella se carga una batería de iones de litio de 48 V refrigerada por aire.
Las tecnologías de asistencia a la conducción diseñadas para hacer que la experiencia de conducir un Puma Titanium X resulte más cómoda, menos exigente y más segura, incluyen el asistente de mantenimiento de carril de Ford mejorado con la funcionalidad de detección del borde de la carretera. A través de esta, el sistema puede reconocer donde termina la ruta pavimentada y se convierte en una zona por la que no debería pisar el coche, como una superficie blanda o una cuneta con gravilla o hierba, y así acciona el sistema de corrección en la dirección del volante para prevenir que el vehículo derrape fuera de la calzada.