La presidente Cristina Fernández de Kirchner presentó este jueves el boceto para un nuevo billete de 100 pesos conmemorativo a la "Memoria, Verdad y Justicia un camino hacia la identidad" y en homenaje a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Este nuevo billete presenta en su anverso, como imagen principal, el rostro de la República que desde lo alto de la pirámide de Mayo custodia el horizonte y sabiéndose libre y en democracia, se saca el gorro frigio para ponerse el pañuelo blanco y ser una madre más, que lucha por la reparación de esta causa que tanto duele a todos los argentinos.
Esta imagen se repite en la marca de agua junto a las iniciales M.V.J. Memoria, Verdad y Justicia que es la consigna que desde la Plaza de Mayo reunió los reclamos por los 30 mil desaparecidos.
El logo de Abuelas de Plaza de Mayo, con su consigna de “Identidad, familia, libertad” se suma al “Nunca Más”. Debajo de la Pirámide de Mayo, una representación de un hombre, una mujer embarazada y un niño, desaparecidos y apropiados nos recuerda que esta causa continúa viva.
El infinito en la imagen de registro perfecto simboliza un reclamo que no tiene límites y que no se puede negar, ese reclamo de justicia y verdad que solo se mantiene vigente a través del ejercicio de la memoria.
En la trama del billete una cadena de hombres, mujeres y niños tomados de la mano representan el abrazo fraterno de 40 millones de argentinos a los 30 mil compañeros desaparecidos.
En el reverso se materializa un homenaje a la vida y a la búsqueda de la identidad. Una cadena de ADN atraviesa el billete en su doble condición de aliado incondicional de Madres y Abuelas en la ardua tarea de restitución de identidades y también para recordarnos que gracias a ellas y su apuesta a la vida, la necesidad de Memoria, Verdad y Justicia estará para siempre en nuestro código genético.
La paloma blanca, como representación de la paz, pero también como testigo silenciosa de las marchas de la Plaza que albergó a las Madres y Abuelas que tuvieron la sensibilidad de comprender la realidad y de no bajar los brazos. Rebeldes, locas, prepotentes –contó alguna vez Hebe- nos paramos ante el poder y dijimos "acá estamos".