En lo que podría ser un nuevo capítulo en la novela de Esperanto en Rosario, los titulares del local ahora analizan trasladarse hacia la costa para solucionar los conflictos que hoy tienen con los vecinos.
La intención de los empresarios trasciende luego del comunicado que emitieron esta mañana, donde explicaron que este fin de semana el lugar permanecerá cerrado por reformas inherentes a la seguridad e insonorizacion de las instalaciones.
Esperanto estuvo en el ojo de la polémica esta semana, ya que se conoció que serían no menos de diez las denuncias realizadas y ocho las actas labradas por inspectores municipales que detectaron una violación a la normativa relativa a ruidos molestos, con lo cual la clausura estaba al caer.
Ahora los titulares del local ensayaron un planteo que hasta hoy no estaba entre las cartas en juego: "Una de las alternativas que manejamos es mudarnos a la zona de la costa", dijo a una radio local Hernán Capucci, la cara visible del emprendimiento que hasta el fin de semana pasado funcionó en Presidente Roca y 3 de Febrero.
Se desconocen mayores detalles de la propuesta, pero de concretarse estaría en sintonía con los planes municipales referidos a locales bailables -el Ejecutivo local tiene entre manos un proyecto de ordenanza para radicar boliches en 3 zonas de la ciudad: Puerto Norte, Parque de la Cabecera y Estación Fluvial; todas en la costa-.