La compañía automotriz General Motors importó 2.200 autos llegados desde Corea del Sur al Puerto de Rosario en una prueba piloto que se realiza este jueves y que busca ser el puntapié para que la terminal local sirva de canal para exportar vehículos fabricados en la planta de la localidad de Alvear.
La operación, inicialmente prevista para el martes último, se demoró, ya que la Terminal Puerto Rosario (TPR) se retrasó en tener en funcionamiento el remolcador necesario para la descarga y el barco, proveniente de Corea del Sur, tuvo que anclar en el puerto de Zárate.
Con esta operación se espera que el puerto local realice las inversiones necesarias para tener la infraestructura que permita exportar los vehículos que General Motors produce a pocos kilómetros al sur de Rosario.
Para realizar la tarea, llegó a la ciudad personal especializado de la agencia marítima Ultramar, la compañía chilena que tiene más de 50 años de trayectoria en el rubro, y que desde diciembre de 2012 posee el 30 por ciento de las acciones de TPR.
El barco que llegó desde Corea del Sur con los vehículos es de los conocidos como RoRo, los buques especialmente diseñados para el transporte de autos o camiones y que cuentan con rampas en el barco que permiten la carga y descarga de los rodados.
Si se concretan las inversiones en infraestructura necesarias, el puerto local cobraría mucha fuerza ya que están avanzadas las negociaciones con la empresa automotriz para exportar e importar desde Rosario, con lo que dejaría de lado al complejo portuario de Zárate, que es uno de los más utilizados en el país por las empresas automotrices pero también de los más congestionados. De hecho fue por esa razón que se pensó en la terminal portuaria de Rosario como alternativa para esta descarga.
En diálogo con IMPULSO, el presidente del Ente Administrador del Puerto Rosario (Enapro), Angel Elías, consideró que “esta es una gran noticia para el puerto y para toda la ciudad, porque puede ser el comienzo de algo muy importante”. Además, desmintió que la operación se hubiera cancelado en algún momento. “Esto era algo que estaba programado y nunca estuvo ni cerca de suspenderse como trascendió”, contó.