Cuando a finales del año pasado Samsung presentó el Galaxy Note 4 Edge, sorprendió por su originalidad, al tener la pantalla con una curvatura en uno de sus laterales, aunque la idea no fue vender millones de ese modelo, sino mostrar innovación.
Pero el Galaxy S6 Edge que fue anunciado este año –y tiene curvas en ambos lados- parece ser mucho más exitoso, inclusive que lo que la compañía esperaba.
El plan original de Samsung era fabricar 1 millón de S6 Edge por mes, pero la capacidad de producción se aumentó a 3 millones mensuales, mientras los planes para el resto del año son de escalonadamente ampliarlos a 5 y 10 millones mensuales respectivamente, según reporta ET News.
Esto confirma la buena recepción del modelo curvo (que es más caro) y que es un producto en el que Samsung puede distinguirse del resto, no solo por ser diferente, sino por contar con la capacidad de producir un modelo, que probablemente otras compañías no podrían hacerlo.
Samsung Display produce de manera exclusiva la pantalla curva, mientras que Samsung Electronics fabrica en su planta de Vietman el vidrio curvo, lo que le da autonomía a la compañía para ofrecer este modelo único en el mercado.
Samsung estima que en el corto o mediano plazo, la producción del modelo Edge podría superar a la del tradicional con pantalla plana, algo poco probable hace algunos meses.
Según el reporte de ET News, Samsung podría lanzar más modelos curvos, y aunque ya se estima que el nuevo Galaxy Note 5 tendrá una versión Edge, podría haber uno más para este año.