El Porsche 911 GT3 cumple este 2019, 20 años de historia. La presentación del primer modelo fue en el Salón del Automóvil de Ginebra, en marzo de 1999, marcando el comienzo de una nueva era para los exigentes conductores de vehículos deportivos.
Como ningún otro Porsche 911, el GT3 encarnaba las señas de identidad de Porsche Motorsport.
Las versiones de competición del Porsche 911 GT3 escribieron la historia de las carreras. Además de innumerables victorias en su categoría, el GT3 logró numerosos triunfos absolutos en las principales pruebas de resistencia, como las 24 Horas de Spa, las 24 Horas de Daytona y las 24 Horas de Nürburgring, que ha ganado en siete ocasiones desde el año 2000. El haber incorporado siempre la experiencia y las innovaciones del mundo de la competición al desarrollo de la siguiente versión de carretera es parte de la receta del éxito del Porsche 911 GT3. Por eso no es de extrañar que alrededor del 80 por ciento de los 911 GT3 producidos hayan sido utilizados asiduamente en los circuitos.
Poco tiempo después de que comenzara el nuevo siglo e incorporando una avanzada tecnología de competición, el Porsche 911 GT3 continuó la tradición iniciada en los años setenta con el legendario Porsche 911 Carrera RS 2.7. Por primera vez, el modelo no llevaba la denominación “RS” de Race Sport, sino el nombre GT3 en referencia a la categoría GT en la que las versiones de competición del modelo iban a participar. El motor bóxer de seis cilindros y 3.6 litros refrigerado por agua del nuevo deportivo tenía 360 caballos de potencia (265 kW).
El primer Porsche 911 GT3 salió de la línea de producción de Weissach en mayo de 1999. Como punto de partida para su homologación en competición, el nuevo modelo también proporcionaba las bases para el exitoso 911 GT3 Cup y para las versiones de carreras más evolucionadas, el 911 GT3 R y GT3 RSR, que lograron brillantes resultados en los campeonatos monomarca y en las carreras de GT de los años venideros.
La última versión del 911 GT3 se lanzó en 2017. El desarrollo se centró en el motor bóxer: su cilindrada aumentó a 4.0 litros y la potencia a 500 CV (368 kW). Porsche también tenía dos sorpresas para los más puristas. Por un lado, como alternativa a la transmisión PDK, ahora se ofrecía una caja de cambios manual de seis marchas. Por otro, el 911 GT3 se podía solicitar con un discreto Touring Package, en el que se reemplazaba el alerón trasero fijo por un spoiler que se desplegaba automáticamente. Y así se cierra el círculo, pues la designación “Touring Package” es una referencia a la versión más moderada del legendario Porsche 911 Carrera RS 2.7 de los años setenta.