Los relojes inteligentes siguen buscando su camino, y Samsung –el líder en el segmento hasta el momento- acaba de anunciar un nuevo equipo que tiene una gran diferencia con los demás ofrecidos hasta el momento: no necesita de un teléfono.
Esto es gracias a que el Gear S cuenta con un modem 3G, que si no está en las cercanías de un smartphone o conectado a través de Wi-Fi, le permite al equipo conectarse a Internet o realizar llamadas, no dependiendo exclusivamente de un smartphone.
El nuevo Gear S tiene una pantalla curva de 2 pulgadas y resolución de 360 x 480 y llega con el sistema operativo Tizen que Samsung está impulsando, y no con Android Wear, la apuesta de Google para el segmento.
Además tiene Wi-Fi, GPS, Bluetooth 4.1, acelerómetro, giroscopio, brújula, entre otros sensores. Su capacidad es de 4 GB y cuenta con 512 MB de RAM.
El equipo saldrá a la venta en octubre en los primeros mercados y aún no tiene precio publicado.