El kitesurf es una de las actividades deportivas extremas que más seguidores ha sumado en los últimos años en Rosario, con un crecimiento exponencial.
El kite combina otras propuestas acuáticas con la incorporación de una vela, que permite alcanzar alturas altas o intermedias dependiendo de las condiciones del viento, principal factor para poder practicar la actividad.
"En Rosario comenzaron a verse las primeras personas haciendo kite en el año 2000, cuando prácticamente no lo conocía nadie y las velas eran poco seguras. Año a año, se fue duplicando la cantidad de deportistas y el crecimiento hoy refleja un número difícil de mensurar. Pero a modo de ejemplo, en 2009 éramos sólo dos mujeres las que lo practicábamos y hoy superamos las treinta", contó a IMPULSO Clara Guglielmi, responsable de una clínica para aprender el deporte.
"Para arrancar, necesitas ir a una escuela, porque puede llegar a ser peligroso. Las academias tienen los equipos, saben cómo acomodarlos a la intensidad del viento de ese momento, adecuarlos al peso de la persona que lo quiere practicar. Desde luego, saber nadar está bueno, pero los alumnos llevan chalecos salvavidas y cascos en todo momento. Obviamente, quienes vienen de otras actividades como el wakeboard, lo adaptan con mayor facilidad ya que sabés como mover el cuerpo y saltar" contó Guglielmi.
A la hora de invertir en un equipo de wakeboard es necesario saber que se necesitan algo más de 2.200 dólares, una cifra que la deportista calificó como "similar en todo el mundo. Una vela nueva cuesta unos U$S 1.500, una tabla nueva otros U$S 500 y a eso hay que sumarle el arnés que tiene un valor de 200 dólares, aproximadamente".
"Los meses fuertes para la práctica en Rosario son el otoño y la primavera, ya que hay más viento. La primavera además tiene el plus de que comienza a hacer calor", agregó.
En este contexto, los días 4 y 5 de mayo se dictará una clínica de kite, exclusivamente para mujeres que quieran practicar la actividad, en un evento que se desarrollará en la ciudad de Melincué, en una laguna de agua plana y poca profundidad, ideal para la modalidad freestyle.
La misma estará a cargo de Agustina Cerruti, campeona argentina durante cinco años y una de las primeras mujeres en investigar este deporte.
"Ya hay decenas de mujeres inscriptas de todas las edades. Desde los 11 hasta los 50 años, que vienen desde Uruguay, Bahía Blanca, Tres Arroyos, El Ortondo, La Plata y Buenos Aires", contó Cerruti.
De esta forma, el kite como deporte, muestra otro costado del fuerte movimiento que el río Paraná y las actividades náuticas viene experimentando en los últimos años, como sucede con la compra de embarcaciones de distinto porte.
Más información en clara@fonearg.org.