Durante el desarrollo del Salón de París, el público pudo votar su coche preferido de la muestra entre una selección de una decena de vehículos propuestos, y luego de dos semanas, el Peugeot Onyx consiguió el premio en la categoría de Concept Cars, con más del 48% de los votos.
Con su espectacular estética, su motor V8 híbrido diesel situado en posición central-trasera y sus elevadas prestaciones, el Peugeot Onyx además explora materiales nuevos, en bruto, con el fin de ir más lejos todavía en el campo de la eficiencia.
Construido sobre una plataforma de carbono extremadamente ligera, su carrocería mezcla cobre y carbono en un espectacular contraste. El habitáculo también economiza materiales y sólo mantiene los absolutamente imprescindibles para la producción de las piezas y su anclaje en el vehículo lo más cerca posible de los ocupantes.
Realizado en materiales totalmente reciclables, el habitáculo se ha moldeado de una pieza, sin recurrir a costuras u otro tipo de uniones, creando así un auténtico caparazón encajado en la estructura de carbono que cumple las funciones que normalmente necesitan de muchas más piezas.
El panel de instrumentos está construido en un nuevo tipo de madera, el Newspaper Wood, producto del reciclaje de periódicos usados. La ilusión óptica es perfecta, con venas que recorren la superficie. Una lectura más atenta permite, sin embargo, develar su secreto cuando aparecen en su superficie diminutos caracteres de imprenta.
La consola incluye una pieza de cristal. Se trata de un depósito cuyo nivel puede verse en la parte superior a través de finas marcas cinceladas. Este depósito contiene, en un receptáculo interior, la esencia de este súper auto, su auténtico espíritu.
El Peugeot Onyx concept es definitivamente una muestra de futuro, y los visitantes al Salón del Automóvil de París, supieron apreciarlo.