Tras los dos terremotos que se registraron este martes en Estados Unidos, aumenta la preocupación en ese país ahora por el riesgo de la llegada del Huracán Irene, que en las últimas horas aumentó su intensidad y pasaría de la actual categoría 3 (en una escala de 5) a la 4 durante esta semana.
Con vientos de 175 km/h, el ciclón se ubicaba en la mañana de este miércoles sobre las islas Turcos y Caicos, avanzando hacia Bahamas y en dirección a la costa este norteamericana.
Irene podría llegar a Carolina del Norte y Carolina del Sur durante el fin de semana y de acuerdo a estimaciones de programas de computadora podría afectar importantes áreas metropolitanas, incluyendo la ciudad de Nueva York.
El huracán tiene el potencial de producir inundaciones, fuertes vientos y la caída de árboles sobre autos, casas y postes de energía eléctrica. Según informó The Weather Channel, su impacto sobre las costas también incluiría olas altas y erosión de las playas.
En tanto, el nivel de alerta en el Estado de Florida ha disminuido y se cree que llegará a Carolina del Norte y del Sur entre el viernes a la noche y el sábado a la mañana.