Así lo confirmó en el mediodía de este domingo el Centro Nacional de Huracanes. A pesar de que el río Hudson se desbordó treinta centímetros, los impactos fueron menores a los esperados
Durante el mediodía de este domingo, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) confirmó que el ciclón Irene perdió fuerza y pasó a convertirse en una tormenta tropical, trayendo alivio a la población de la costa este norteamericana.
Si bien durante la madrugada y mañana de este domingo, el río Hudson se desbordó unos treinta centímetros, el impacto del fenómeno fue menor al esperado.
Desde la Agencia Federal de Gestiones de Emergencias, anunciaron que "la situación tiene mejor aspecto para Nueva York de lo previsto", ya que durante el viernes se había especulado con un nivel de aguas de hasta dos metros en las cercanías de Brooklyn y Manhattan.
Hasta el momento, en su paso por suelo norteamericano, el huracán dejó un saldo de nuevo personas fallecidas, tres millones de habitantes sin electricidad y cortes en los servicios de telefonía.
Tras NY, Irene podría dirigirse hacia la ciudad de Boston, de acuerdo a las autoridades.
Imagen cortesía National Hurricane Center
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