En la mañana de este sábado, el huracán Irene tocó tierra sobre la costa de Carolina del Norte, en cabo Lookout, y si bien perdió fuerza, cayendo a Categoría 1 (de un máximo de 5), es alta la preocupación de la población norteamericana por los efectos que pueda causar el tornado, a punto tal que el gobierno de la ciudad de Nueva York ordenó el cierre completo de los subtes por primera vez en su historia, como así también de otros medios de transporte.
Además, se ordenó el cierre de las operaciones de varios aeropuertos de las zonas que podrían ser afectadas por la tormenta, y algunas compañías aéreas (entre ellas, Iberia, Lufthansa, Air France y British Airways) decidieron cancelar sus vuelos a la costa este de Estados Unidos.
El presidente norteamericano, Barack Obama, quien decidió cortar sus vacaciones para estar al tanto de la situación, decretó el estado de emergencia en los estados de Carolina del Norte, Nueva York, Virginia y Massachusetts.
Un experto en huracanes de The Weather Channel, Dr. Rick Knabba, dijo que "aunque este es un tornado de categoría 1, todavía sigue siendo muy grande".
Imagen cortesía The Weather Channel