El COVID-19 ahonda la crisis y crece el interés por las criptomonedas

[CONTENIDO NO EDITORIAL] Análisis de situación actual y futura de las principales criptomonedas

La pandemia, la cuarentena, más una difícil situación previa están siendo una dura combinación para la economía del país. Y según algunas previsiones del FMI, la economía argentina sufriría un descenso en el PIB del 9,9%, mientras que la  UNICEF calcula que la pobreza infantil llegaría a finales de año al 58.6%.

Quizá por ello la realidad muestra la existencia de un interés cada vez mayor en el mercado de las criptomonedas. Y es que la incertidumbre del panorama financiero actual invita a buscar opciones innovadoras para proteger o tratar de rentabilizar nuestro capital.

El nacimiento de Bitcoin, la primera criptomoneda creada por un desconocido o desconocidos “Satoshi Nakamoto” en el año 2009 después de la gran crisis del 2008, ha supuesto una forma disruptiva de concebir el dinero;  ha evolucionado y ha pasado de ser una desconocida a despertar la curiosidad y el interés de cada vez más inversores a nivel mundial, a la vez que han proliferado otras muchas criptomonedas, conviviendo actualmente más de 2.500.

El hecho de que a comienzos de la pandemia ocasionada por el Covid-19 los mercados bursátiles se desplomasen rápidamente ocasionando elevadas pérdidas a los inversores fue el detonante para que un gran número de personas volviera la mirada hacia un mercado que para muchos es aún un gran desconocido, pero que puede conformarse en una opción para salvaguardar el capital ahorrado en momentos de crisis, especialmente en países en los que la inflación provocaría una pérdida del valor del mismo, o como forma de inversión, ya que observando la tendencia que siguen las criptomonedas puede comprobarse que generalmente hay un marcado aumento de su valor en la evolución desde sus inicios.

Bitcoin y ethereum; las dos criptos más capitalizadas del mercado

 A mucha distancia la una de la otra, eso sí, bitcoin cuenta con una capitalización de mercado de unos 175,31 billones de dólares y ethereum le sigue con 29,37 billones de dólares.

Bitcoin superó por primera vez la cotización de los 1.000 dólares en noviembre de 2013, y después de sucesivas subidas y bajadas durante los últimos años provocadas por la volatilidad que caracteriza a las criptomonedas, en el momento de escribir este artículo su valor supera de sobra los 9.000 dólares. Aunque evidentemente bitcoin ha sido la criptomoneda que ha vivido las subidas más espectaculares, sus caídas no han sido para menos, algo que nos habla de su muy alta volatilidad.

Por otro lado, la plataforma Ethereum, creada por Vitalik Buterin, y su criptodivisa ether (ETH) -considerada la de mayor relevancia tras bitcoin- lanzará en los próximos meses Ethereum 2.0, también conocido como “Serenity”, que supondrá una mejora en cuanto al protocolo básico de Ethereum y puesto que lo habitual es que las criptomonedas sigan la estela marcada por bitcoin es una opción a tener en cuenta a la hora de diversificar nuestra cartera de inversión. Tras el desplome sufrido en marzo de este año, cuando bajó a poco más de 100 dólares, la recuperación de ethereum ha sido evidente y en estos momentos cotiza a más de 260 dólares. A la espera de los efectos del halving de Bitcoin es previsible que si este sigue una tendencia alcista ethereum siga la estela de la reina de las criptomonedas, todo se verá.

¿Criptomonedas como refugio a largo plazo o rentabilidad a corto plazo?

 Si el objetivo es conformar una cartera de inversión a largo plazo porque la perspectiva es alcista puede considerarse una buena opción comprar la criptomoneda de nuestro interés una vez analizadas las opciones a fondo, e ir diversificando conforme se vayan estudiando y conociendo nuevas criptomonedas.

No obstante, los traders que optan por el corto plazo tienen también la opción de operar con las cotizaciones de las criptomonedas más populares como bitcoin, litecoin, EOS, stellar o ethereum, en plataformas de trading como Plus500 a través de CFDs, entre otras criptomonedas por supuesto.

Debe recordarse que ambos métodos son muy distintos el uno del otro, la compra de una criptomoneda con la intención de invertir en ella a largo plazo es muy distinta de la especulación a corto plazo característico del trading de CFDs, además de que el apalancamiento utilizado para negociar con la intención de multiplicar los posibles réditos tiene el mismo efecto en cuanto a las pérdidas. La recomendación es para todo momento pero, aun más cuando los mercados se comportan de forma tan caótica y volátil como ahora, si queremos hacer trading con criptomonedas que ya de por sí son muy volátiles y por tanto presentan un riesgo añadido –o con cualquier otro activo- preocupémonos mucho de entender muy bien la operativa del CFD, el riesgo de altas pérdidas –estas no podrán superar el depósito del trader si este se encarga de buscar un bróker que ofrezca protección garantizada frente a saldos negativos- en que podemos incurrir al utilizar el apalancamiento y por supuesto aprender a utilizar las herramientas de gestión del riesgo disponibles de manera correcta.