Había muchas expectativas sobre el vuelo de prueba del avión supersónico conocido como WaveRaider, un jet no tripulado que probaría alcanzar la velocidad Mach 6, lo que implica seis veces la velocidad del sonido, y que le permitiría realizar un vuelo entre New York y Londres en apenas una hora.
El plan indicaba que el avión debía volar por aproximadamente 5 minutos sobre el Pacífico para luego caer, y sería llevado a las alturas por un B-52 y soltado desde cerca de 15 mil metros.
Según anunció la fuerza aérea, una falla no le permitió alcanzar la velocidad y a solo 16 segundos de haber sido soltado del bombardero, se destruyó y cayó al océano, dejando al proyecto inconcluso.
Había cuatro de estos jets WaveRaider, aunque después de varios intentos, ahora solo queda uno disponible.