La Secretaria de Comercio Interior suscribió este viernes con los representantes de las principales cadenas de supermercados y proveedores un acuerdo voluntario de precios que regirá a partir del 1 de enero de 2014, por un año, que incluye una canasta básica de 175 productos, que alcanzará a los 200, que van desde productos de almacén, lácteos, cortes de carne y pollo, verduras y frutas y bebidas, más iteres de limpieza e higiene personal.
A partir del primer día del nuevo año los consumidores tendrán a disposición la lista de precios, acordadas con 100 marcas, 60 empresas proveedoras y 1500 comercios adheridos, en esta primera etapa, que avanzará con la inclusión de más comercios y también a nivel regional.
El secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, aclaró, con respecto a los supermercados chinos, que se está terminando de consensuar un acuerdo, teniendo en cuenta, además, que representan 10 mil comercios, un tercio de los consumos finales y precisó que “por las particularidades de su sistema de distribución, vamos a avanzar de una manera particular” con ese sector e insistió que se sumarán nuevos actores, ya que está abierto “a todos los actores”.
Por su parte el ministro de Economía, Axel Kicillof destacó que el acuerdo se logró en base a la buena voluntad de todos y explicó que habrá una revisación periódica de los precios acordados, para analizar cualquier tipo de variantes que pueda registrarse y conocer las causas.
“No es un congelamiento de precios” pues, explicó, los controles sin el concurso del sector privado no son exitosos y, en tal sentido, los argentinos tienen larga experiencia. Lo más trascendente, en ese caso, es que el acuerdo es voluntario, incluye un monitoreo y un alerta ante modificaciones y, lo más importante, dijo, es que se asegura la distribución, a fin de que no se registren faltantes.
“Un acuerdo de estas características requiere de un diálogo permanente y revisiones periódicas”, explicó Kicillof y agregó que un caso particular se da con las frutas y verduras, debido a su estacionalidad. “La producción tiene particularidades climáticas y movimientos estacionales que hacen que la oferta crezca o decrezca generando tensiones” y por ello habrá un diálogo permanente.
Por su parte el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó que el acuerdo de precios es un convenio "marco", y adelantó que luego se firmarán "acuerdos específicos" con los diferentes actores para dar "viabilidad y vigencia" al esquema.
“Para el gobierno es fundamental garantizar que se respete el precio, la calidad y la provisión de los bienes”, puntualizó Capitanich, y destacó que “lo que se pretende es que el productor tenga precios compensatorios y el consumidor bienes y servicios de buena calidad a precios accesibles, para garantizar la preservación y la recuperación gradual y creciente de su poder adquisitivo”.
En esa línea, el funcionario agregó que: “Vamos a trabajar mucho en el control fiscal y popular del acuerdo. El fiscal, a través de los nuevos controladores de la Afip, que permitirán comprobar el cumplimiento en tiempo real. Y también el control popular por parte de los vecinos, las asociaciones de consumidores y otras entidades y programas como el "Mirar para Cuidar". Tenemos que construir una alianza entre productores y consumidores”.