Un informe de la Cámara Argentina de Tarjetas de Crédito (Atacyc) muestra que durante el año 2019, cerca de 1 millón de tarjetas de crédito fueron canceladas en todo el país.
El nivel de consumo mediante el uso del plástico fue creciendo ante la imposibilidad de sostener el nivel de vida con pago efectivo y llevó a la cancelación de cuentas en todo el territorio nacional.
Por la crisis económica, cientos de miles de argentinos sobrecargan sus tarjetas de crédito intentando sostener el nivel de consumo y luego no pueden pagarlas. Pero también hay otras que directamente las dan de baja, asumiendo que no podrán utilizarlas.
Alrededor de un millón de tarjetas de crédito dejaron de operar a lo largo de los últimos doce meses, a raíz de la recesión económica que sufre el país.
El informe sostiene que otro millón de cuentas de tarjetas regionales no bancarias fueron cerradas desde mediados de 2016 a la fecha.
En octubre se conoció otro informe que reafirma el endeudamiento de los argentinos dada la crisis económica y el encarecimiento de los productos de la canasta básica.