El impuesto a las Ganancias sigue avanzando sobre los ingresos de los argentinos y ya afecta a casi 2 millones de personas, un 62,5% más que la cantidad de contribuyentes de 2015.
El avance del impuesto sobre los ingresos de asalariados, jubilados y pensionados que superan el mínimo no imponible establecido por el gobierno se da en paralelo con el impacto de la inflación en los salarios.
El mínimo no imponible para los trabajadores solteros es de 30 mil pesos mensuales netos (en mano) y de 40 mil pesos para los asalariados que están casados y tienen dos hijos.
Según el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) la pérdida de poder adquisitivo de los salarios alcanzó en septiembre el 14,7%, respecto de fines de 2015, lo que representó la caída más profunda desde 2002.
En 2015 pagaban Ganancias 1.194.149 personas; en 2016, unas 1.688.141; en 2017, unas 1.990.349; y ahora, 1.939.994.
Los datos oficiales indican que unas 745.845 personas que en 2015 no pagaban Ganancias tuvieron que pasar a tributar, independientemente de la erosión que hayan registrado sus ingresos por el impacto de la inflación.
Del total de personas que abonan el impuesto 1.638.433 son trabajadores en relación de dependencia; es decir, pagan compulsivamente porque sus empleadores les retienen el porcentaje.
Los números indican que el 20% de los 9 millones de asalariados del sector público y privado registrados pagan el impuesto a las Ganancias, es decir, uno de cada 5 trabajadores.