El avance de diferentes proyectos que ya están en marcha o en vías de comenzar promete una reducción del impacto ambiental importante para 2020 en Rosario, lo cual posiciona a la ciudad dentro de un reducido círculo de ciudades argentinas camino a la sustentabilidad.
El cambio más importante es el de las energías renovables a nivel hogareño. Las proyecciones indican que cada vez más personas se inclinarán por calefones solares en la medida en que mejoren las prestaciones y ofrezcan un confort similar a los actuales. Sin embargo, ese cambio está previsto que tome algunos años más, mientras tanto hay una serie de cambios significativos que si impactarán directamente en la reducción de la contaminación ambiental.
Por un lado, en el ámbito de la construcción, la consolidación de sistemas como el Steel Frame, de construcción en seco, implica un cambio importante. En este sentido, también hay otro elemento clave: la incorporación paulatina de terrazas verdes en nuevos edificios que genera mejor aislación térmica.
Además de múltiples obras de esas características en el área metropolitana, en Rosario ya comenzó la construcción del primer edificio sustentable, en San Juan al 1400 al igual que el primer proyecto de oficinas en el Paseo del Siglo.
Por otra parte, en materia de transporte también habrá cambios en pos del cuidado del medioambiente. En los próximos meses está previsto que comience el proceso de incorporación de biodiesel en las unidades del transporte público de la ciudad, algo que se hará de manera experimental pero que se prevé que se profundice y llegue hasta los vehículos particulares.
En cuanto a la movilidad familiar, también se podrá contar con autos híbridos de manera más accesible que lo que ofrece el mercado en la actualidad. La producción en serie de un kit de conversión promete llegar a buena cantidad de usuarios de vehículos particulares.
Finalmente, la concreción del parque solar en San Lorenzo será otro de los puntos clave para la reducción de la contaminación. Para el año próximo está previsto que el ocho por ciento de la energía provenga de fuentes renovables lo cual ayudará a bajar considerablemente la emisión de gases tóxicos.
Con todos estos cambios, Rosario, en 2020 reducirá entre un 15 y un 20 por ciento la contaminación ambiental, según especialistas en ingeniería ambiental consultados por #IMPULSO. Así, la ciudad se posicionará junto a Santa Fe dentro de un pequeño círculo de ciudades argentinas y sudamericanas amigables con el ambiente.