¿Cuál será el nuevo equipamiento con el que contará la *Policía Comunitaria de Rosario*?

Tendrán motocicletas y vehículos 0 Km, vestimenta distintiva y módulos especiales para reuniones barriales

Con la puesta en marcha de la nueva Policía Comunitaria de Rosario, que iniciará su recorrida de sensibilización este jueves por los barrios Las Flores Este, La Granada y 17 de Agosto también comenzará a implementarse “una vestimenta distintiva”, repartirán “tarjetas personales” y contarán con “motos y vehículos 0km”, según le informó a IMPULSO el titular a cargo del nuevo equipo, Juan Manuel Neffen.

La iniciativa de seguridad, que recorrerá algunos de los barrios más emblemáticos, conlleva un “modus operandi novedoso” con los vecinos, contará con “vestimenta distintiva”, explicó Neffen.

Los policías estarán uniformados con “camisa, corbata y charreteras naranjas para que se los identifique. Es una indumentaria civil y diferente a la que usualmente se los ve en la calle”.

Entre otras características, “entregarán tarjetas personificadas con foto, número telefónico y datos personales de cada oficial que tenga asignada la manzana que esté recorriendo. La intención es que los vecinos puedan llamarlos por cualquier inconveniente que tengan”, afirmó.

También, “se instalarán unos módulos vidriados –continúa Neffen- que tendrán el objetivo de ser utilizados como espacios para reuniones barriales en los que se planteen los problemas y factibles soluciones, mientras que los detenidos serán derivados a las jurisdicciones correspondientes”.

Otra de las novedades tiene relación con portar las herramientas necesarias para “tomar las denuncias en el espacio público y de forma instantánea para agilizar el trámite”.

Además, cada uniformado entregará una “folletería explicativa a cada vecino para detallar el funcionamiento de la nueva Policía Comunitaria”, que en principio estará compuesta por 40 agentes, culminó Juan Manuel Neffen.

Cabe destacar que la iniciativa contempla la tarea de prevenir, intervenir, mediar en diversos conflictos barriales, aunque cada oficial portará con el arma reglamentaria para disuadir cualquier inconveniente de mayor riesgo que atente contra la seguridad de los vecinos.