[Crítica] *White House Down*: el ataque a la Casa Blanca que los espectadores no nos merecíamos

Roland Emmerich sigue sin encontrar el rumbo como director en esta nueva película protagonizada por Channing Tatum

Cuando uno se dispone a ver una película dirigida por Roland Emmerich, sabe de antemano que se encontrará con una propuesta de acción en donde, de alguna forma u otra, la Casa Blanca o el mundo entero serán destruidos.

El alemán tiene una larga lista de títulos del género, entre ellos, "Stargate", "Soldado Universal", "Día de la Independencia", "El Día Después de Mañana", "10.000 Antes de Cristo" y "2012".

En este contexto, uno también sabe que Emmerich no se destaca por sutilezas en la dirección, ni un gran manejo de los efectos especiales o la fotografía y, mucho menos, en tratar de nivelar hacia arriba (ya sea con los actores o recursos de producción, por ejemplo) los guiones "livianos".

Lo sorprendente es que mientras pasan los años, la experiencia acumulada, lejos de hacerle mejorar su desempeño detrás de cámara, muestra una constante cuesta hacia abajo, llegando a ofrecer películas de un nivel Clase B, pero con la salvedad de contar con varios millones de dólares (mal utilizados) en producción.

Emmerich desconoce de planos, de estilo, de profundidad, de generar momentos o de evitar caer en todos los lugares comunes posibles. Es como un toro salvaje que busca derribar todo lo que se pone a su alrededor.

"White House Down" (El Ataque) pone en escena una embestida contra la Casa Blanca en manos de un grupo paramilitar, que logra ser detenido por un sólo hombre, Cale, un agente de seguridad del Capitolio, encarnado por Channing Tatum.

Es fascinante ver como, mientras se desarrolla la "trama", ni el Servicio Secreto, ni el FBI, ni la CIA o las fuerzas militares pueden vencer a los terroristas, que finalmente son detenidos por Tatum.

Algunas de las secuencias muestran un obsceno uso de pantallas Chroma Key, y animaciones que varias series de televisión, con menor presupuesto, podrían generar un resultado más creíble.

El reparto incluye nombres de relevancia: Jamie Foxx, como el presidente de Estados Unidos, Maggie Gyllenhaal y James Woods, que no logran rescatar al film de su poca pretensión.

Soy un convencido de que el cine es un lugar para encontrar el más variado entretenimiento, pero no por ello, debemos resignarnos a que nos ofrezcan un producto de poco vuelo.


El puntaje final puede no coincidir con el promedio de los aspectos calificados y es una opinión del editor.

Norberto Sica es director editorial de IMPULSONEGOCIOS.COM