Príncipes, reyes y poderes mágicos no son elementos nuevos en una película de animación de Disney. Tampoco lo es la incursión de la compañía en el terreno de los musicales.
Sin embargo, a pesar de la falta de innovación y una historia ya vivida en otras ocasiones (contada de distintas formas), “Frozen” tiene sus buenos momentos y tanto en la cinematografía como en la animación se logró un buen resultado.
La cinta es conocida en Latinoamérica como “Una Aventura Congelada”, mientras que en España recibe el título de “El Reino del Hielo”.
Inspirado en el cuento “The Snow Queen” de Hans Christian Andersen, original de 1845, el film relata la historia de dos hermanas princesas, Elsa y Anna, que tienen una gran relación de pequeñas. Elsa, tiene un poder secreto que es el de generar nieve y hielo con sus manos, divirtiendo permanentemente a Anna con su don, hasta que un día, accidentalmente la lastima.
Luego de ese hecho, decide esconderse en su habitación para no herir a nadie más, y ambas hermanas terminan separándose en su vínculo, hasta que Elsa se convierte en reina.
En el día de su coronación, la relación parece volver a la normalidad, pero un nuevo accidente provoca que esta vez todo el reino quede congelado por los poderes de Elsa, generando el puntapié para la historia que seguirá con romances, aventuras, traiciones y el habitual mensaje final de Disney.
Regresando a la tradición de títulos musicales como “La Bella y la Bestia” o “Pocahontas”, “Frozen” cuenta en su banda de sonido con canciones interpretadas por Kristen Bell y Demi Lovato, entre otros.
Como dato extra, la película comienza con un corto de animación con Mickey y Minnie como los protagonistas centrales, y tal como sucede con el film, logra un aprobado, lo que no es poco.
Por Norberto Sica, director editorial de IMPULSO (Seguir en Twitter para más críticas de cine)