Producto del aumento de emprendedores freelance que surgieron en Rosario, creció la demanda de oficinas destinadas al trabajo en conjunto (co-working). “Se debe a la necesidad de utilizar espacios como el nuestro”, afirmó a IMPULSO el titular de Njambre, Federico Seineldín.
En relación a la incorporación de trabajadores freelance, Seineldín señaló que “hay un incremento en los últimos años. Es una constante que afortunadamente se viene dando no sólo en Rosario, sino también en el mundo. La real economía del planeta la mueven los emprendedores, no las corporaciones”.
“La demanda es constante desde que arrancamos, en parte porque hay una necesidad de espacios como el nuestro y también porque desde Njambre ofrecemos un plus interesante a lo que brindan habitualmente los espacios de coworking. Lo nuestro es primero ser una comunidad en donde todos colaboramos con otros”, agregó.
Por otra parte, destacó que “hay una tendencia global a un cambio de paradigma en la manera de encarar el trabajo y las relaciones laborales en los últimos años, y esto genera que más emprendedores se sumen a estos espacios, por lo dificultoso de montar una oficina”.
La diferencia entre pagar el alquiler de una oficina tradicional y un espacio como Njambre es que apenas se comienza se cuenta con mucho capital social, lo cual es esencial para emprender con éxito. Allí conviven ONGs, Startups, Pymes y demás”, explicó el titular de Njambre.
Finalmente, Federico Seineldín expresó que se están “expandiendo”.
Actualmente, en Rosario “contamos con Njambre UNR y Njmabre Rosario”. Además, “hemos abierto un espacio en Buenos Aires”.