Crece en Rosario el *consumo de aguas saborizadas* y disminuye el de gaseosas

Este verano las aguas saborizadas se consumen un 20 por ciento más en espacios gastronómicos y ganan un mercado que históricamente era de las bebidas gaseosas

Este verano el consumo de aguas saborizadas registró un aumento de alrededor del 20 por ciento en Rosario, de acuerdo a información aportada a #IMPULSO por empresarios del sector gastronómico.

El aumento se condice, en valores aproximados, con la disminución del consumo de bebidas gaseosas, por lo cual los empresarios del sector aseguran que es un mercado que migró hacia el consumo de bebidas más sanas.

En cuanto a las razones que expliquen el cambio, aseguran que se trata de un “creciente cambio en el estilo de vida” que da lugar a un giro hacia una alimentación más responsable y sana. En general, es un cambio de gustos que se viene acentuando y que va de la mano de una serie de modificaciones en la conciencia colectiva de Rosario que la posicionan como una de las ciudades más innovadoras del país.

El consumo de aguas saborizadas no está exclusivamente cerrado a aquellas que son de producción industrial. Por el contrario, cada vez se da con mayor frecuencia la producción hogareña de este tipo de bebidas. En ese sentido, tienen mucho que ver una serie de cursos que ofrece el municipio sobre las cualidades y formas de preparación y, en algunos casos, ya se comercializan en distintas ferias. La particularidad es que se trata de productos que no se consiguen en el mercado como aguas a base de menta, cedrón y albahaca.

Ccabe mencionar un dato que está a la vista y que está relacionado con el espacio que ocupan hoy por hoy las aguas saborizadas en cualquier cadena de supermercados de la ciudad. Cuando históricamente las principales marcas de gaseosas ocupaban buena parte del sector de bebidas, hoy por hoy ese lugar se redujo y en muchos casos se puede ver la oferta de aguas saborizadas repartida entre dos y tres góndolas.

Los empresarios del sector atribuyen el giro del mercado a un cambio cultural más profundo que viene tomando fuerza desde hace algunos años y que permite vislumbrar un futuro inmediato en el cual Rosario sea reconocida por el cuidado del medio ambiente, la búsqueda permanente de la sustentabilidad y la variedad de alimentación más saludable e igualmente confortable.