Crece el movimiento de contenedores en el * Puerto de Rosario *

Pese a la toma del Ente Administrador Puerto Rosario, la actividad en la terminal es normal y se incrementan las cargas de cereales, fertilizantes, mineral de hierro y palanquillas

La actividad en el Puerto de la ciudad de Rosario continúa en ascenso y pese a la toma de la sede del Ente Administrador Puerto Rosario (ENAPRO), el movimiento de contenedores es normal y se espera un crecimiento del 12 por ciento interanual.

Desde hace más de dos meses, el ENAPRO está ocupado por un grupo de trabajadores que se oponen a la construcción del Puerto de la Música, sin embargo, el movimiento de buques y contendores no detiene su marcha.

En contacto con IMPULSO, César Aybar, representante del Sindicato de Trabajadores Portuarios (SUPA), explicó que hay plena actividad portuaria con un importante número de cargas semanales. “En los muelles operativos estamos trabajando muy fuerte con fertilizantes, trigo, mineral de hierro y palanquillas”.

De este modo, hacia fin de año, podrían alcanzarse las estimaciones iniciales que arrojaban un crecimiento del movimiento portuario del orden del 12 por ciento.

El guarismo interanual refleja parte del plan denominado Puerto Regional de Contenedores, que busca posicionar a la terminal local como el segundo operador a nivel país. Así, se busca dotar a la terminal local de un sentido multipropósito y aumentar considerablemente el tráfico y la variedad de cargas.

La intención que se persigue es alcanzar un puerto multipropósito, con más cargas de azúcar, frutas y perfiles de hierro con gran movimiento de contenedores.

Además, la idea integral prevé incorporar una gran cantidad de espacios estratégicos para el trabajo logístico del puerto, con la construcción de playas de estacionamiento, playas de contenedores y también de camiones de carga.

Por último, cabe señalar que en los últimos años, la actividad del puerto ha experimentado un crecimiento sostenido. Las principales cargas movilizadas en los sectores del puerto han sido las exportaciones de aceites vegetales, frutas cítricas y azúcar, y las importaciones de fertilizantes y productos siderúrgicos. Mientras que las exportaciones de granos y subproductos se canalizan en forma casi excluyente a través de instalaciones específicas situadas fuera de los sectores entregados en concesión.