Luego de la desaparición del Galaxy Note7, muchas preguntas quedaron abiertas. La mayoría, ligada a cómo Samsung hará para retomar la confianza de sus clientes premium que apostaron a un teléfono que tuvo demasiados problemas.
Es claro que lo que le sucedió a Samsung con el Note7, pudo haberle pasado virtualmente a cualquier fabricante, y revertir esa imagen le llevará un tiempo.
Un rumor hablaba que Samsung podría eliminar por completo la marca Note para evitar la carga negativa que esta podría tener de aquí en adelante, aunque eso podría no ser así.
Samsung lanzó un programa de upgrade para usuarios del Note 7 en Corea del Sur que le permite a los usuarios que hayan comprado este equipo lo cambien por un S7 Edge, pero además le da ventajas para comprar la próxima generación, pensando en Galaxy S8, y Note8.
De esta forma, Samsung virtualmente deja la puerta abierta a un posible Note8 para 2017.
De todas formas, lo que hará la compañía el año próximo está por verse, y aunque se espera un Galaxy S8 para febrero o marzo, el flaghip de la segunda mitad del año podría llegar bajo la línea Note u otra marca.
¿Será buena idea que Samsung mantenga la marca Note?