Muchos recordamos cuando llegó la banda ancha y cambió la forma en que usábamos Internet, sin esperar para hacer el download de una canción u observar cómo una página web se descargaba lentamente.
Sin embargo lo que conocemos como banda ancha ya no aplica a estos tiempos, y la FCC (la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos) acaba de anunciar un cambio que deja a la mayoría “afuera” de la banda ancha.
Es que ahora se considerará broadband a las conexiones que como mínimo brinden 25 Mbps de bajada y 3 Mbps de subida (antes era 4 Mbps y 1 Mbps), una cifra que es posible encontrar en el mercado, pero que lejos está de ser popular, tanto en Estados Unidos como en el mundo.
Para tener una referencia, el promedio de velocidad de conexión a internet en Estados Unidos actualmente es de 10 Mbps, y esto deja a millones de usuarios en ese país afuera de la clasificación de “banda ancha”. Ni hablar de lo que sucede en América Latina donde los números son aún menores.
Si bien para la mayoría de las cosas que hacemos no es necesario más de 5 ó 10 Mbps, hay cambios que están requiriéndolo, como por ejemplo el streaming de video, con la llegada del 4K (Netflix ya lo ofrece) que necesita en ese caso 25 Mbps o más para poder transmitir.
Lo cierto es que esta decisión en la modificación de la clasificación nada nos cambia en lo que hacemos habitualmente, pero sí marca lo que de aquí en adelante será considerado un servicio óptimo.