Apple es todo iPhone. Es su producto más exitoso y a diferencia del iPad que sigue en caída, el teléfono no deja de crecer y ganar terreno, por lo que la próxima generación tendrá la tarea de conseguir las buenas cifras de crecimiento del actual iPhone 6.
El iPhone 6S (es el nombre que seguramente tendrá, aunque podría ser iPhone 7) no promete grandes cambios estéticos, y llegaría con las mismas versiones de 4.7 y 5.5 pulgadas (6S y 6S Plus), según diferentes reportes.
Ahora, Bloomberg afirma que la nueva generación del iPhone entró en la producción inicial, y la novedad principal radica en los componentes para que el iPhone 6S tenga Force Touch, una función ya presente en las nuevas MacBooks y el Apple Watch.
Force Touch permite definir diferentes acciones en relación a la presión del dedo sobre la pantalla y esta se convertiría probablemente en la mayor novedad del próximo iPhone.
Hay otros rumores que hablan de upgrades de procesador, cámara y memoria que son factibles, además de opciones de nuevos colores, como el rosa, que serían parte de este equipo.
El nuevo iPhone está previsto que sea presentado en septiembre para conseguir las mejores cifras en el último trimestre del año.