Claves para saber si nuestra *contraseña* es *segura*

Cuando muchas veces creemos que la combinación es buena, estamos cayendo en fórmulas sencillas para los hackers

No hace falta explicar la importancia de las contraseñas y la cotidianeidad que tienen en la vida de la mayoría de los usuarios de una enorme cantidad de servicios, en donde estas resultan imprescindibles.

Si bien todos sabemos que es fundamental que la contraseña sea segura, es muy habitual que cometamos errores de los más comunes a la hora de crear una, y que muchos de ellos se evitan cuando el servicio en cuestión nos exige una contraseña más segura a través de requisitos obligatorios.

Por más obvio que parezca es importante recordar que NO hay que usar:

# Nombres propios o palabras que aparezcan en el diccionario
# Patrones básicos como 12345678, abcdefg, qwertyui ó 00000000
# Fechas o datos personales

Si cumplimos con evitar este tipo de contraseñas, no significa que ya podamos decir que la nuestra sea segura.

Es recomendable usar:

# Al menos una mayúscula y una minúscula
# Números (no correlativos)
# Al menos un símbolo (si son dos o más, mejor) Ej: !;$#”

Ya incluyendo eso nuestra contraseña es segura… bueno, no tanto.

Según detalló State of the Net, hay patrones que se repiten constantemente y que –teniendo en cuenta que los hackers utilizan software para poder detectar contraseñas- si la nuestra cumple con los patrones más comunes, estamos en riesgo o hacemos que sea más fácil su identificación.

Los patrones más comunes y que NO deberíamos usar son:

# Una letra mayúscula, luego 5 letras minúsculas y luego 2 dígitos (ejemplo: Marcos22)
# Una letra mayúscula, luego 6 letras minúsculas y luego 2 dígitos (ejemplo: Impulso11)
# Una letra mayúscula, luego 3 letras minúsculas 3 y luego 4 dígitos (ejemplo: Rojo1984)

Esto nos da una idea de lo que debemos evitar, y hay más variables que podemos tener en cuenta que pueden hacer que nuestra contraseña sea débil.

Por eso además es importante:

# No utilizar mayúscula en la primera letra (es mejor hacerlo en la segunda, tercera, u otra/s)
# No completar una palabra cuando es demasiado corta con dos letras.
# No utilizar números de dos o cuatro cifras para completar una contraseña de letras.
# Cuando se requiere un símbolo, No usar ! al final
# Utilizar al menos dos caracteres especiales

Parece demasiado complicado, pero si nos tomamos un momento y revisamos todas estas variables podemos generar una contraseña lo más segura posible.

Ejemplos: m@R22,cOs o iMp1u!5@

Algo más:
Con las filtraciones y hackeos que han ocurrido sobre algunos servicios -que han dejado expuestas las contraseñas de miles o millones de personas- es importante evitar usar la misma contraseña para todos los sitios, ya que en esos casos, estas podrían utilizarse para ingresar.

Una forma simple de evitar repetir la misma contraseña a través de diferentes servicios, es agregarle la letra inicial de este en algún lugar de la contraseña.

Por ejemplo, si la contraseña fuera iMp1u!5@ para Facebook podríamos agregarle la F y convertirla en iMp1u!5@F y para Gmail, la G y iMp1u!5@G.

Resumiendo:
Lo más importante a la hora de crear una contraseña, es ser originales y evitar la previsibilidad, teniendo en cuenta que los hackers utilizan métodos que se aprovechan de la simpleza o falta de conocimiento de los usuarios y de las acciones más habituales o repetidas.

Claro está que el patrón debe ser difícil para los demás, pero fácil de recordar para nosotros.