Cine: Historias de ida y vuelta entre Argentina y España

“El desentierro” es un thriller protagonizado por Leonardo Sbaraglia, Michel Noher y Jan Cornet, ópera prima como director del valenciano Nacho Ruipérez.

La película, coproducción hispano-argentina y uno de los estrenos de este jueves en la cartelera rosarina, propone un ida y vuelta con el pasado entre Argentina y España y retrata una búsqueda de identidad y una restitución de la memoria, que toma como telón de fondo un caso de corrupción política y el paisaje de los arrozales valencianos y de La Albufera.

TRAMA: La repentina aparición de una mujer de origen albanés en un pueblo del Levante costero provoca que Jordi (Noher), recién llegado de Argentina para asistir al entierro de un importante conseller, decida investigar el pasado de su padre, Pau (Sbaraglia), desaparecido hace 20 años y al que todo el mundo daba ya por muerto. Para ello, cuenta con la ayuda de su primo Diego (Jan Cornet). La voluntad de Jordi por llegar al final del hilo de una trama que mezcla asesinos, corruptos y proxenetas se alimenta de la necesidad de conocer la auténtica historia de su padre, para lo que deberá rebuscar en las cenizas del pasado.

Rodado en Valencia el filme transcurre entre dos épocas. Para Ruipérez, su director, “abordar la corrupción con Valencia como escenario responde a una responsabilidad moral de todos los que se dedican a contar historias. Es necesario hablar de ello, no hemos querido entrar en un caso y nombres concretos, pero sí en el coronario de ese guiñol, de algo que en la realidad ya es bastante surrealista”.

Mientras que el actor Michel Noher definio a “El Desentierro” como “un thriller acabado en sí mismo, sin la necesidad de entrar en lo panfletario y político”.

La película fue la gran triunfadora de la primera edición de los Premis de l’Audiovisual Valencià, al ser galardonada como mejor película, mejor director (Nacho Ruipérez) y mejor guión (Nacho Ruipérez y Mario Fernández Alonso). También ha obtenido premios en las categorías técnicas: mejor montaje (Teresa Font), mejor dirección artística (Abdón Alcañiz) y mejor dirección de producción (Marifé Rueda).