Científicos rosarinos descubrieron una bacteria que actúa sobre la longevidad

Se incorpora a los alimentos y retrasa el envejecimiento de las células. Significaría la posibilidad de estirar la vida hasta los 120 años

Un equipo de científicos rosarinos que trabajan bajo la órbita del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) descubrió una bacteria que se puede incorporar a los alimentos cotidianos y que retrasa el envejecimiento.

Se trata de la bacteria Bacillus Subtilis, un probiótico que se encuentra en diferentes alimentos, fundamentalmente aquellos arraigados en las culturas asiáticas, que tiene la propiedad de mantener la vitalidad y retardar el envejecimiento.

“Hicimos una prueba con un tipo de gusano particular que tiene unas vías regulatorias bastante similares a las del ser humano. Ese gusano vive, en promedio, 20 días y con esta bacteria logramos estirarle la vida manteniendo la calidad hasta 32 días, es decir un 55 por ciento más”, aseguraron desde el equipo de investigadores que llevó adelante el proyecto.

Traducido al ciclo de vida humano promedio, significaría la posibilidad de estirar la vida hasta alrededor de los 120 años.

El cultivo se incorpora a los alimentos de manera casera y requiere de una cadena de frío que lo mantenga vivo. La clave para obtener el efecto es que llegue vivo al organismo humano.

La bacteria consigue proteger de algunas de las enfermedades más habituales como Parkinson y Alzheimer y prolonga el ciclo de la vida porque retarda el efecto del paso del tiempo en las células, tejidos y órganos del ser humano.

El descubrimiento es de una gran importancia y se dio en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario.

El equipo de profesionales estuvo integrado por los doctores Roberto Grau, Facundo Rodríguez Ayala, Cecilia Leñini, Sebastián Cogliani, Verónica Donato, Juan Gabriel Costa y Carlos Bauman.