Las personas que registren nuevos servicios de telefonía móvil en China deberán someterse a un escaneo obligatorio de rostro para confirmar su identidad. Así lo estableció una normativa que tiene como meta combatir el fraude.
La regulación, que entró en vigencia este domingo, requiere que las compañías de telecomunicaciones apliquen “inteligencia artificial y otros métodos técnicos” para verificar las identidades de las personas que registran las tarjetas SIM, consignó el diario inglés The Guardian.
En tanto, si bien había dudas sobre qué empresas podrán ofrecer estos servicios de inteligencia artificial a las telcos, China es sede de algunos líderes mundiales en software de reconocimiento facial, como Megvii y SenseTime.
Por otra parte, hasta el momento los usuarios de teléfonos móviles en tierras orientales ya debían presentar sus pasaportes o documentos de identidad para registrar las tarjetas SIM. A su vez, diversas proveedoras de telecomunicaciones empezaron a escanear las caras de los clientes desde 2018, aunque no de forma obligatoria.
Además, con la puesta en práctica de la reglamentación los datos biométricos de millones de ciudadanos del gigante asiático engrosarán las bases de datos de los sistemas de reconocimiento facial, que ya se usan en varios ámbitos como supermercados, subterráneos y aeropuertos.
Télam