El intendente de la ciudad santafesina de San Lorenzo, Leonardo Raimundi, consideró este martes que el pedido de quiebra de la empresa agroexportadora Vicentín, “es un problema detonante para la región”.
Al mismo tiempo el mandatario municipal advirtió que traerá “consecuencias impensadas en la cadena de comercialización de cereales, en el gremio aceitero y el comercio”.
Así lo expresó Raimundi, tras participar de la reunión multisectorial convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) San Lorenzo, para analizar la situación que atraviesa Vicentín.
La reunión se desarrolló en la sede que la confederación posee en barrio 2 de Abril, con la presencia de gremialistas, empresarios, legisladores, intendentes y presidentes comunales de la región.
“Acá tenemos que estar todos juntos: CGT, sindicato, política, trabajadores y la pata empresarial, la provincia, los municipios y la Nación”, afirmó Raimundi, quien estimó que “la solución deberán liderarla los trabajadores y nosotros estaremos acompañando a la misma altura de las trincheras”.
Vicentin, una de las principales compañías agroexportadoras de la Argentina, solicitó este lunes la apertura de su concurso preventivo de acreedores.
En total, la deuda de la firma es de US$ 1.350 millones de dólares, de los cuales US$ 1.000 millones son con bancos y el resto con empresas del sector agrícola.
El concurso fue tramitado ante el Juzgado de Primera Instancia Distrito Número 4 en lo Civil y Comercial, Segunda Nominación de Reconquista.
Fuente: Télam