Campanella: “Esta película es mi homenaje al cine”

ENTREVISTA EXCLUSIVA. El director dialogó con Impulso sobre el estreno este jueves de “El cuento de las comadrejas”, la película que rinde tributo al cine clásico en una historia con mucho humor, suspenso, diálogos inteligentes y un elenco de lujo.

El ganador del Oscar, Juan José Campanella estrena esta semana en Rosario “El cuento de las comadrejas” su versión de “Los muchachos de antes no usaban arsénico”, la película de José Martínez Suarez de 1976, una comedia negra que cuenta con las actuaciones de Graciela Borges, Oscar Martínez, Luis Brandoni, Marcos Mundstock, Nicolás Francella y la española Clara Lago. Con un humor diferente, diálogos auténticos, duelos actorales permanentes, escenas precisas y momentos memorables; el director redondea una historia romántica y de suspenso que genera la carcajada permanente en los espectadores.

TRAMA. El cuento de las comadrejas se centra en una actriz veterana de la época dorada del cine, su esposo, un actor en el ocaso de su vida, un guionista frustrado y un viejo director, que hacen lo posible por conservar una mansión cuando llegan dos jóvenes que ponen en peligro lo que ellos vivieron y crearon en ese lugar. Cada protagonista desarrolla su personaje con inteligencia y naturalidad, atrapando con magia al espectador, con cada broma, cada gesto, cada detalle, que hacen pensar que lo que están mostrando está pasando en realidad.

Campanella comienza describiendo sus sentimientos al poder terminar y estrenar una película: “Estoy aliviado que la gente entre en el juego que propone la película y se ríen muchísimo. Yo lo que extrañaba era esa sensación de salir lleno del cine, como que te olvidaste del mundo, y eso que hace que la gente aplauda de pie el final de la película. Me gustaría que la gente salga de la sala con esa sensación como que estaría flotando”.

Acerca de la idea y decisión de hacer esta remake contó: “surge en el año 1997 y el primer boceto tiene ya 22 años. La primera vez que la vi la película original fue en el año 84, era de 1976, y me dio la impresión que quería hacer cine clásico, una película con la forma de la de antes, esa que ya no se hacen. Me pareció que la idea original era como el contenedor perfecto para lograr esto, y ahí vinieron varios cambios: hacer que todos los personajes fueran de cine y que vieran su vida como una película, además de la historia de amor entre Mara y Pedro, y sobre todo con amor hacia todos estos personajes”.

A la hora de elegir a la protagonista el director asegura que en el momento de pensarla hace dos décadas, no se imaginó ninguna actriz argentina, y fantaseo con Lauren Bacall, o Meryl Streep: “Lo de Graciela surge cuando vino a trabajar en “El hombre de tu vida” y fue espectacular, porque yo no conocía su faceta de comediante. Tenía escenas con Mercedes Morán y mano a mano era muy graciosa; para eso hay que tener un gran sentido del humor. Yo siempre fui un gran admirador de ella como diva del cine, porque de todas nuestras grandes glorias es la única que se mantuvo en el cine y no en la televisión y el teatro. Ahí ya descubrí a Mara, y una vez que tenés a la protagonista lo demás ya empieza a acomodarse y es el gran desafío de la película”.

 

Sobre las vueltas de tuerca que le imprime al guion y al relato en relación al film de original expresó: “Una remake siempre tiene que aportar algo nuevo, sino para que hacerla. Esto es una charla que también tuve con el director de “El secreto de sus ojos”, que también tiene vueltas de tuerca. Le decía que se encuentre nuevas cosas para que se puedan ver juntas en un doble programa, pero que ninguna arruine a la otra; que sea el mismo espíritu pero con finales distintos, sabores distintos. Por eso aun el que vio la original se va a dar cuenta que no pasan las mismas cosas”.

Campanella considera que José Martínez Suarez, junto con Aída Bortnik fueron sus dos grandes maestros en el cine y afirma que “José ya superó esa categoría y es como un padre postizo, hermano, amigo; por eso tenía miedo de mostrarle la película a él”. Y luego aclaro que “le gustó mucho, incluso trabajamos juntos algunos cambios, y se divirtió”.

Acerca del tributo al cine de otra época, presente en todo el tiempo en el relato expresa: “Es mi homenaje a todos los cines de varias maneras; al cine nacional por algunos nombres de directores que se mencionan con mucho respeto y admiración; al cine en general porque los personajes hablan no de nombres en general, sino de trucos de cine, porque permanentemente ellos ven su vida como si fuera un guion; y es un homenaje a esas comedias inglesas de los estudios Ealing, con el agregado de los diálogos de las comedias americanas de los 40 y los 50”.

Por último el director de “El hijo de la novia” dijo que la principal complicación que tuvieron durante el proceso de filmación fue el frío: “Por cuestiones de agenda y que pudieran estar los seis actores juntos, se filmó en los meses de junio y julio del año pasado, y la historia transcurre en media estación. Principalmente Graciela con esos vestidos que no se la podía tapar; así que cuando había cortes de cámara, rápidamente se los cubría con frazadas, teníamos dragones de aire caliente, y creamos como carpas gigantes de plástico transparente que nos permitía filmar ahí adentro como si estuviéramos al aire libre. Filmamos los interiores en Buenos Aires y los exteriores en la Mansión Guerrero, en Domselaar, partido de San Vicente, donde nos alojamos durante 15 días”.

Juan José Campanella estrena “El cuento de las comadrejas” una década después de ganar el Óscar a la mejor película extranjera por “El secreto de sus ojos”, su última película con actores. En el medio realizo en 2013 “Metegol”, la cinta animada inspirada en un cuento de Roberto Fontanarrosa. Este es su séptimo film hecho en Argentina donde también se destacan “El mismo amor, la misma lluvia”, “Luna de Avellaneda” y “El hijo de la novia”, que estuvo nominada al premio de la Academia en 2001.

TRAILER OFICIAL DE “EL CUENTO DE LAS COMADREJAS”