La competencia se desarrollará los días 16 y 17 de junio. ¿Cómo se prepara la automotriz para la carrera de resistencia más dura del mundo?
Los días 16 y 17 de junio se correrá la carrera de resistencia más dura del mundo: Las 24 Horas de Le Mans, y la automotriz Audi confía en que el R18 E-Tron Quattro (foto principal), podría ser el primer vehículo híbrido en la historia en ganar la competencia.
El responsable de Audi Motorsport, Wolfgang Ullrich, dijo que "tras explorar los conceptos, vimos rápidamente la oportunidad de llevar al terreno de la competición unas nuevas especificaciones tecnológicas para el sistema de tracción integral. Desafortunadamente, eso había estado prohibido en las carreras de circuitos desde 1998".
De 1981 hasta 1997, Audi ganó cuatro títulos en el Campeonato del Mundo de Rallyes, logró tres victorias en Pikes Peak, un triunfo en el campeonato TRANS-AM, dos títulos del DTM y once campeonatos nacionales de Superturismos, además de una Copa del Mundo de Turismos, todo ello con modelos que equipaban el sistema de tracción integral quattro. Por primera vez desde la prohibición de 1998, ahora se permite competir a un coche con tracción a las cuatro ruedas en el programa de carreras de circuitos respaldadas por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
Sin embargo, lo que suena como un simple retorno ha sido uno de los retos más grandes que se ha planteado Audi hasta la fecha. Alojar un sistema adicional de tracción delantera y un sistema híbrido en un coche de competición es particularmente difícil, debido a las condiciones de espacio mínimas que existen. Con una anchura de dos metros y una longitud de 4,65 metros, el vehículo tiene unas grandes dimensiones externas. Pero, debajo de esa cubierta exterior encontramos con una construcción monocasco optimizada pensando en la competición, y prestando atención a unos aspectos completamente diferentes a los de la integración de un eje motriz y la incorporación de un sistema híbrido.
Por todas esas razones, los logros del equipo de ingeniería que han hecho realidad la tracción delantera híbrida son particularmente impresionantes: por ejemplo, porque la unidad de propulsión completa está instalada dentro de la estructura de fibra de carbono para optimizar la protección o porque el monocasco se ha estirado en longitud, lo que acorta la estructura de choque en el frontal, aunque a pesar de ello, se superan todas las pruebas de impacto. O también por cuestiones de peso, ya que en competición cada gramo tiene una importancia decisiva. En cualquier caso, nunca antes ha existido un sistema tan pequeño y tan ligero que fuese capaz de recuperar tanta energía.
Audi ha conseguido una unidad MGU (unidad motor generador) particularmente compacta en el eje delantero. Durante las fases de frenada la energía cinética se convierte en electricidad, en un proceso controlado electrónicamente. El principio es similar al conocido comúnmente como dinamómetro, aunque con un flujo de energía extremadamente alto. Unos convertidores integrados en la carcasa transforman la energía alterna en corriente continua, que a su vez acciona un dispositivo giratorio de almacenamiento masivo giratorio situado al lado del conductor, con un rotor de fibra de carbono que gira en vacío a un régimen de hasta 45 mil revoluciones por minuto. Después de pasar una curva, esta energía está disponible de nuevo para alimentar a los motores eléctricos de la unidad MGU, que a su vez mueve las ruedas delanteras. Se pueden llegar a suministrar hasta 150 kW (204 CV) al eje delantero en un periodo corto de tiempo.
Las 24 horas de Le Mans se disputa anualmente en el circuito de la Sarthe, cerca de Le Mans, Francia.
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