Así funcionan los *nuevos neumáticos de Goodyear* que ayudan a reducir el consumo de combustible

Su lanzamiento en Latinoamérica está programado para este mes

Goodyear comenzó a utilizar sílice de nueva generación para aumentar la eficiencia del combustible en sus neumáticos. Esta nueva sílice será empleada en primer lugar en un neumático del segmento SUV, cuyo lanzamiento a los mercados latinoamericanos se producirá este mes. Durante el próximo año los neumáticos que contienen esta sílice se introducirán también en otras regiones.

Durante más de una década, los investigadores de Goodyear trabajaron con PPG Industries para estudiar los efectos de la sílice tratada químicamente sobre el rendimiento de los neumáticos. El objetivo era mejorar, aún más, la resistencia a la rodadura sin que ello tuviera ningún efecto perjudicial sobre la tracción en condiciones de lluvia. En el nuevo neumático SUV de Goodyear, esta sílice de última generación se utilizó en un nuevo compuesto de banda que, unido a un nuevo dibujo de la misma, dio como resultado una mejora en la resistencia a la rodadura y una mejor tracción sobre mojado.

“En todo el mundo, nuestros clientes demandan neumáticos con mayor eficiencia de combustible, sin que se vean afectados otros aspectos de rendimiento” explicó David Zanzig, director de Global Materials Science en Goodyear. “Nuestros científicos dedicados al desarrollo de los materiales trabajaron en equipos multifuncionales y, junto con los ingenieros de diseño y de estructura del neumático, han logrado una solución integral que optimiza las prestaciones. Esta nueva sílice desempeña un papel esencial a la hora de satisfacer las necesidades de nuestros clientes.”

La sílice se usa como compuesto de refuerzo en las mezclas para bandas de neumáticos. Comparada con el negro de carbón, un compuesto tradicional de refuerzo para neumáticos, la sílice reduce la resistencia a la rodadura. Asimismo, la menor resistencia a la rodadura conlleva una mejora en la eficiencia de combustible del vehículo.

Además, el procesamiento de esta nueva sílice demostró tener ventajas que también benefician al medio ambiente. Al ser más fácil de mezclar en compuestos, las fábricas pueden consumir menos energía en el proceso de producción de neumáticos y reducir las emisiones.