Un reciente estudio sobre patrones de consumo de alcohol realizado en trece países por Flacso, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, determinó que el patrón de consumo argentino muestra menores niveles de consumo de riesgo, ubicándose tercero en el ranking de países que presentan índices de consumo de riesgo más bajos de la región.
La investigación indagó los patrones de consumo de más de 20 mil habitantes (tomadores y no tomadores), en muestras nacionales estadísticamente representativas compuestas por mujeres y hombres de entre 18 y 65 años.
En la Argentina el consumo de bebidas con alcohol es una costumbre de la mayoría de la población adulta, con una prevalencia del 74%. Sin embargo, la ingesta per cápita de alcohol puro es menor a los de países como Brasil, Venezuela, EEUU, Canadá y el continente europeo.
6 de cada 10 argentinos no consumen bebidas con alcohol o lo hacen en niveles bajos de riesgo a largo plazo y por ocasión. Esta tendencia se refuerza con la asociación de que, a nivel local, el 47% de la población toma durante las comidas, en compañía de amigos y familiares.
“El consumo de bebidas con alcohol integrado a las comidas es una práctica excepcional en América Latina que convierte al patrón de consumo argentino en un referente interesante para la región”, afirmó el responsable del estudio, el doctor Carlos Sojo, PhD en Ciencias Sociales e Investigador Asociado de Flacso Costa Rica.
Respecto a las bebidas consumidas en la última ocasión, la cerveza predominó entre las respuestas de los encuestados (64,7%), elegida principalmente como acompañamiento de las comidas y en reuniones y celebraciones familiares. La baja graduación alcohólica de la cerveza y el consumo integrado con la alimentación, contribuyen a disminuir la cantidad de etanol puro total consumida en el país.
Según la Organización Mundial de la Salud, se considera nocivo el consumo de alcohol cuando provoca efectos sanitarios y sociales perjudiciales para el bebedor, para quienes lo rodean y para la sociedad en general. Actualmente, existen indicadores para determinar si el consumo de alcohol es nocivo, entre los que se encuentran el riesgo de largo plazo (personas que ingieren altas dosis de alcohol por un tiempo prolongado) y el riesgo por ocasión (personas que ocasionalmente toman en cantidad).
De acuerdo con estas pautas de consumo, la Argentina es el tercer país de menor riesgo de América Latina, con resultados de 2,3% a largo plazo y 11,4% por ocasión.