La transición es clara, cada vez más personas utilizan servicios de música en streaming, y cada vez menos compran música digital, una tendencia que beneficia a algunas compañías y perjudica a otras, si no se mueven rápidamente.
El líder absoluto en la venta de música digital es iTunes, sistema que creció con el iPod y se expandió más tarde con iPhone, iPad y que también está disponible en computadoras tanto Mac como Windows.
Sin embargo cada año la venta de música decae, y si hay una compañía que podría llamarse la culpable de este cambio es Spotify, la líder en el segmento de streaming que cuenta con más de 40 millones de usuarios, 10 de ellos suscriptores pagos.
Es por eso que cuando Apple compró Beats, uno de los pilares fue la adquisición de Beats Music, un sistema de suscripción (similar a Spotify) muy joven, pero que según Apple “es el primero que está bien hecho”.
Los números no le han favorecido hasta el momento, y si bien su disponibilidad geográfica no es amplia, se estima que solo hay 250.000 suscriptores hasta el momento.
Según indicó TechCrunch, Apple podría cerrar en breve Beats Music, y buscar otra forma de ofrecer la música en streaming, como incorporarlo a iTunes y buscar un rebranding, aunque Apple salió a desmentir esta información.
Si hay algo claro, es que Apple aún no sabe (o no lo ha hecho público) que hacer con la música en streaming, y cómo llevar a la gran cantidad de clientes de iTunes a un nuevo sistema, sin perder dinero en el intento.
Beats Music está actualmente disponible para iOS, Windows Phone y Android, aunque en América Latina está ausente.