En 2012 Nokia lanzó el Lumia 920 con carga inalámbrica, LG hizo lo propio poco después con el G3, y varias marcas han adoptado un estándar de Wireless charging. Hasta la propia Samsung decidió poner esta función a sus Galaxy S6 en 2015.
Apple ignoró esta tecnología hasta el momento, que -quienes la usamos- sabemos que es cómoda y conveniente, aunque tiene sus limitaciones.
Según indica Bloomberg, Apple está trabajando en una nueva forma de carga inalámbrica que no requiere apoyar el teléfono sobre una base, sino que pueda capturar la energía a cierta distancia.
Hay rumores sobre otras compañías realizando tests de este tipo, pero por el momento la limitación está en la pérdida de energía con la distancia y la eficiencia de este tipo de métodos, que en la actualidad tiene varias trabas por resolver hasta llegar al mercado.
Si Apple consigue solucionarlas, podríamos estar viendo un iPhone con carga inalámbrica para el año próximo, aunque habrá que ver cómo avanzan sus rivales.
Por el momento, el iPhone requiere conectarse a través de un cable lightning, mientras que quienes busquen un teléfono de carga inalámbrica por inducción deben recurrir a otras marcas como Samsung, Lumia, LG, o hasta algunos Nexus de Google.
Imaginarnos que los teléfonos se van a cargar en un futuro estando en el hogar o la oficina de la misma forma que reciben una conexión Wi-Fi sería una gran solución a los problemas de batería a los que todos estamos acostumbrados.