La guerra de las consolas sigue fuerte, y Xbox One enfrente a la PlayStation 4, y la de Sony ha conseguido un impacto comercial más grande desde que ambas se lanzaron en los primeros mercados a finales de 2013.
Ahora, Microsoft anuncia que está alcanzando las 10 millones de unidades vendidas a retailers, un buen número que ha visto un aumento en el último periodo, potenciado por la separación de Kinect (ahora como opcional y no incluido), promociones y lanzamientos en nuevos mercados.
La Xbox One consigue alcanzar las 10 millones de unidades tres meses después que lo hizo la PS4, y hay que tener en cuenta que Sony ha hecho un buen trabajo de expansión global muy rápido, mientras que Microsoft se ha focalizado inicialmente en un puñado de mercados, y ahora se expande al mundo.
En septiembre, más de una decena de nuevos países fueron anunciados para el lanzamiento de Xbox One, y en Argentina ya comenzó la preventa, con la llegada a las tiendas prevista para el 3 de diciembre con precios competitivos en relación a la PS4.
La lucha de las consolas recién comienza, y mientras Sony todavía tiene la ventaja, la diferencia parece ahora ser menor.