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Así será el nuevo paseo comercial y gastronómico del aeropuerto de Rosario

La terminal aérea encara un plan de revitalización que demandará una inversión global de 63 millones de pesos

De la mano del mayor tráfico de pasajeros, el aeropuerto de Rosario lleva adelante un plan de mejoras que incluye una mayor oferta de servicios, fundamentalmente comercial y gastronómica.

 

Según informaron las autoridades la inversión global alcanza los 63 millones de pesos.

 

El eje central del proyecto -que apuntan a estar en pleno funcionamiento para el año próximo- es brindar a todos los visitantes (pasajeros, acompañantes y vecinos de la zona) una oferta acorde a una terminal aérea internacional. En este sentido llegarán nuevas marcas y propuestas, acompañados de una renovada estética.

 

 

La mayor novedad la constituye la puesta en marcha de cinco espacios gastronómicos, entre los cuales se destaca la llegada de una franquicia de la marplatense Havanna (en la planta baja), la renovación del restaurante (a cargo del mismo grupo que administra Chinchibira, Churrasquería y Churrasquito, entre otros locales) y la construcción de un bar 360° en la planta alta. Todo ello será posible gracias a la re ubicación de oficinas que hoy ocupan reparticiones oficiales

 

En tanto, en lo referente al aspecto comercial, el directorio del aeropuerto ya tiene abierta una convocatoria para otorgar permisos de uso sobre 14 espacios, que incluye tanto módulos de 11 metros cuadrados, islas de 6 metros cuadrados -en la planta baja- y dos locales de 75 y 22 metros cuadrados -ambos en el nivel superior-.

 

 

La prioridad es generar una oferta de rubros que hoy está disponible en el lugar, a saber: drugstore, librería de textos, marroquinería, vinos, farmacia, perfumería e indumentaria. También se busca la llegada de una sucursal bancaria.

 

Todos estos cambios serán acompañados por otros procesos, los cuales se encuentran distinto grado de avance: la renovación de los espacios VIP, más superficie para las salas de embarque y arribo, nueva tecnología y la explotación publicitaria de espacios públicos.

 

Por último, se apunta a una puesta en valor de las áreas comunes a través de inversiones asociadas a cambio de revestimientos, renovación de mobiliario, señalética e iluminación.