​
Responsive image

El tranvía histórico de Rosario vuelve a circular este domingo

Como el 25 de mayo, el mítico coche 277, totalmente restaurado, encenderá su motor una vez más sobre calle Wheelwright en sintonía con la jornada temática sustentable de Calle Recreativa

El mítico coche 277 del antiguo servicio de tranvías que fuera totalmente restaurado con fines de recreación histórica volverá a circular este domingo en el marco de las múltiples actividades vinculadas a la sustentabilidad programadas en Calle Recreativa con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente.

El coche se pondrá en marcha a las 10, para culminar su servicio a las 18.

El recorrido será sobre calle Wheelwright, desde Presidente Roca hasta Balcarce, y en sentido contrario. Los vecinos que se acerquen al lugar tendrán la posibilidad de retirar los boletos y pasear en este vehículo de manera gratuita.

Pero este no será el único atractivo para los vecinos que se acerquen a este espacio, ya que en la intersección de Bv. Oroño y el río, se realizará una exposición de coches antiguos restaurados y, al mismo tiempo, una muestra fotográfica que pone de manifiesto la manera en que el transporte público movilizó a los rosarinos a lo largo de su historia.

En lo que respecta al coche de tranvía restaurado, durante su recorrido llevado a cabo durante el pasado 25 de mayo, un importante número de rosarinos tuvo la oportunidad de andar sobre los rieles que alguna vez actuaron como el único modo de movilidad urbana motorizada.

Cabe recordar que el año pasado, tras un arduo e intenso trabajo realizado por la Asociación Rosarina Amigos del Riel, en colaboración con la empresa Semtur y aportes de la Municipalidad de Rosario, este vehículo construido a mediados del siglo pasado pudo volver a circular.

Esta unidad, construida en 1939, recorrió las calles de la ciudad hasta mediados de 1963, período en que los tranvías eléctricos quedaron fuera de servicio. Un dato más que importante es que el coche 277 había sido armado en Rosario, en momentos en que se fortalecía el concepto del transporte público y se potenciaba la producción carrocera local.

Su diseño elegante, su carrocería metálica, con asientos tapizados en cuero, pasamanos cromados y luces semiembutidas en el techo hicieron que este vehículo marcara un antes y un después en la movilidad de los rosarinos.

De aquel entonces, debió pasar mucho tiempo para que un equipo especializado ponga manos a la obra para reacondicionar, restaurar y recuperar un vehículo que ya mostraba en su estética el paso de los años.